La gran festichola (en 3D)
Piraña 3D (Piranha 3D, 2010) es la última gran aventura terrorífica de uno de los grandes maestros del cine de terror surgido durante la última década, Alexandre Aja. Director que supo, a partir de su personal estilo, faltarle el respeto al género, pero en el buen sentido de la palabra.
Piraña 3D tiene una an ... Leer más La gran festichola (en 3D)
Piraña 3D (Piranha 3D, 2010) es la última gran aventura terrorífica de uno de los grandes maestros del cine de terror surgido durante la última década, Alexandre Aja. Director que supo, a partir de su personal estilo, faltarle el respeto al género, pero en el buen sentido de la palabra.
Piraña 3D tiene una antecesora que marcó un hito en el cine de la década del 70, cuando la moda pasaba por películas en donde los malos eran aquellos seres que provenían del mar, tal es el caso de Tiburón (Jaws, 1975) y todas sus secuelas, por nombrar sólo un ejemplo. En esta reversión que nos ofrece Aja la historia es casi ils misma. Un verano en un pueblo, chicas siliconadas y muchachos inflados se divierten a la orilla de un lago sin saber que el peligro acecha. Pirañas asesinas extinguidas hace dos millones de años despertarán repentinamente y arrasaran con todo lo que encuentren en su camino. Incluyendo siliconas y músculos falsos.
La trama que nos ofrece Alexandre Aja se articula a partir de dos elementos importantes. Contar una historia de terror pero desde lo paródico, y nutrirse de las nuevas tecnologías como el 3D para involucrar al espectador y hacerlo participar del juego. Por momentos da la sensación de que uno está dentro de ese lago mortal rodeado de pirañas a su alrededor, siendo uno de los aspectos más interesantes de la película.
Aja se ríe de todo y de todos. Rubias estúpidas verán explotar sus cuerpos siliconados mientras una jauría de pirañas hace de las suyas. Muchachos forzudos nada podrán hacer para desprenderse de los bichos agarrados a sus genitales, aunque después los escupan. El planteo del film es reírse, elemento que no sólo le da un plus sino que lo vuelve valioso para el género al poder desestructurarse de los cánones establecidos y así no tomarse nada en serio.
No es casual que todas las víctimas de estos bichos feroces sean los cuerpos artificiales y los cerebros vacíos. Esto resulta no ser un hecho menor y que adquiere un sentido en la historia si uno profundiza mucho más allá. Será que el apocalipsis llegará para aquellos que focalizan en lo superficial y quedarán quienes apliquen su cerebro por sobre lo corporal. ¿Es Piraña 3D un espejo de la sociedad actual? Una pregunta demasiado filosófica para el planteo del film, pero que no está mal formularla.
Golpes de efectos, parodiar al género, utilizar el 3D con el fin de sorprender, hacernos pensar por sobre lo superficial, reírse de lo que se ve (y de lo que no), asustar un poco. Piraña 3D es cine de terror, cine gore y por sobre todo una comedia de verano que nos hará pasar un grato momento, aunque sea rodeado de pirañas. Y eso no está mal.
Sangre y mujeres frescas para adolescentes
No deberían hacerse comparaciones. No me gustaría ser uno de eso cinéfilos que solo resaltan las versiones originales de las películas (aunque la semana pasada no quedó otra que elogiar la remake de Temple de Acero sobre la original de 1969). Por lo tanto lo que va a seguir a continuación es solam ... Leer más Sangre y mujeres frescas para adolescentes
No deberían hacerse comparaciones. No me gustaría ser uno de eso cinéfilos que solo resaltan las versiones originales de las películas (aunque la semana pasada no quedó otra que elogiar la remake de Temple de Acero sobre la original de 1969). Por lo tanto lo que va a seguir a continuación es solamente un mero recordatorio para las nuevas generaciones, que no siempre lo bizarro estuvo asociado a la mutilación gratuita, los baños de sangre y cuerpos femeninos al desnudo, como sucede en esta nueva versión de Piraña.
Hubo un tiempo, en el que los jóvenes cineastas buscaban el cine independiente clase B de terror o bizarro para proliferar su mensaje político – social. Tipos pensantes, reflexivos, inteligentes, que se habían criado acaso viendo cine fantasioso y/o de ciencia ficción como Joe Dante o John Sayles necesitaban un medio de expresión que se alejara de los grandes estudios. Por lo tanto buscaban al productor más transgresor que existe en Hollywood, y al que al menos un 70% de los productores, directores y guionistas más poderosos de la “meca” del cine, le deben casi todos sus conocimientos. La escuela de Roger Corman, fue la gran formadora de cineastas que aprovechaban los (cortos) recursos económicos para realizar sus primeras obras, pero además, Corman, fomentó el cine de autor, y sobretodo, el cine revolucionario, transgresor.
Y Piraña (1979) con dos jóvenes que habrían de dedicarse durante el resto de su filmografía a denunciar las tácticas militares (Dante) o los abusos sobre los inmigrantes y la contaminación ambientan en Estados Unidos (Sayles), sería uno de los ejemplos más claros, de cómo el cine de terror, puede ser un interesante vehículo para llevar un mensaje político, incluso utilizando el humor negro y toneladas de sangre.
Acaso, el prometedor director de cine de “terror” francés, Alexander Ajá (Alta Tensión) le tiene miedo a la política o la denuncia social, o simplemente quiso homenajear al cine de animalitos marinos asesinos (Tiburón, Cocodrilo, Orca, Piraña), sin demasiadas pretensiones, por lo que llevó esta adaptación al extremo del producto vacuo y banal, pensado exclusivamente para adolescentes sedientos de sangre y sexo, demasiado influenciados por el cine de Rodríguez, Tarantino y Roth.
Si la original ya contenía una premisa similar a Tiburón, Aja, simplemente decide tirar toda la carne al agua: no solamente la premisa es la misma, sino que también las subjetivas de los peces, algunos planos emblemáticos (como un travezoom), y hasta aparece un actor, vestido igual y cantando el mismo tema de la película original de Spielberg.
El propósito del francés fue muy simple: ser descarnado hasta la médula… en el sentido más literal, y crear un baño de sangre, tripas, desmembramientos, descuartizamientos… para los estudiantes de anatomía será una experiencia placentera, sin dudas.
La acción transcurre en un pequeño pueblo que vive del turismo veraniego en el lago. La cuestión es que en el medio del Festival de Tetas y Culos a orillas de la playa, suceden dos eventos paralelos. Por un lado, un director de cine porno lleva a un par de actrices, el hijo de la alguacil y la chica que le gusta a éste a un crucero para filmar escenas eróticas subacuáticas (como dijo Juan Fernando Lima, el ballet acuático al desnudo es uno de los puntos más altos). Por otro, el lago, sufre un sismo, se abre una grieta y ups, salen de su escondite miles de pirañas prehistóricas ávidas de carne humana… especialmente de chicas jóvenes con siliconas.
El resto es un festín de carne, sangre y desnudos. Todo, de manera tan gratuita, absurda y exagerada, que es imposible tomársela en serio en algún momento, y se nota que Ajá nunca tuvo la intención de hacerlo… pero ¿era para tanto?
O sea, me gusta el gore, me gusta el terror y admito que la tensión está bien creada, pero Ajá quiso ser mucho más gráfico que el propio Eli Roth. De hecho, en sanguinolencia lo pasa por encima (a niveles muy literales) y más allá de los estereotipos, lugares comunes, clisés, etc, hay una seria preocupación por demostrar que casi todas las mujeres que van a ese lago, parecen sacadas de video clips de principios de los 90, de “Baywatch” o de alguna porno grasosa filmada por Michael Bay. Vamos… se puede hacer una película de terror, respetando un poco más a las mujeres. Pregúntenle a Carpenter o Romero sino. Y ellos además filtran sus mensajes políticos, su ironía, su brazo izquierdo de la manera más trasgresora posible.
Pero Ajá ha adolecentizado una obra que debería tener otro tipo de propósito. Como ya dije, no debería hacer comparaciones, ya que las metas de los cineastas jóvenes de los 70/80 y los de ahora son diferentes. Antes, el modelo era Corman, ahora es Jerry Bruckheimer, y así llegamos a esto.
Lo admito. Piraña me divirtió, y mucho por momentos. Tiene momentos muy inspirados. Los efectos son muy buenos, la puesta de cámara y la fotografía videoclipera van acorde a toda la estética buscada. Pero detrás no hay mucho más…
El efecto 3D aporta poco y nada. Algunos planos se notan que fueron hechos, simplemente, para que el espectador tenga algunos objetos justo enfrente de su vista, pero no está bien realizado ni aprovechado el “adelanto” más buscado de la nueva década. No impacta demasiado.
Los cinéfilos se regocijarán con los homenajes a las películas del género y disfrutarán viendo a Elizabeth Shue junto a Christopher Lloyd dos décadas después de Volver al Futuro II, especialmente porque el personaje de Lloyd habla de forma similar al Doc Brown. Idem con Richard Dreyfuss o Jerry O’ Connell más cerca de los desatados mujeriegos que encarnaba a mitad de los ’90, que de los detectives y policías que personificó en televisión.
Con más ideas audiovisuales que narrativas, Piraña 3D es un mero entretenimiento que no se puede comparar con la original, aún cuando, seguramente tendrá destino de culto.
Buen provecho.
Buen trabajo técnico y cierto humor negro en un guión escabroso y sorprendente
Las pirañas, esos peces devoradores de carne humana que ya demostraron su temible poder en un film rodado en 1981 dirigido por James Cameron, están de vuelta en la pantalla, esta vez en 3D. La nueva historia tiene como escenario un tranquilo balneario de Arizona q ... Leer más Buen trabajo técnico y cierto humor negro en un guión escabroso y sorprendente
Las pirañas, esos peces devoradores de carne humana que ya demostraron su temible poder en un film rodado en 1981 dirigido por James Cameron, están de vuelta en la pantalla, esta vez en 3D. La nueva historia tiene como escenario un tranquilo balneario de Arizona que se llena de turistas. Luego de un súbito temblor submarino, quedan en libertad decenas de peces prehistóricos carnívoros cuya mayor debilidad son los seres humanos, y será entonces cuando un grupo de forasteros que ni siquiera se hubieran saludado en circunstancias normales se unirán para no caer en los afilados dientes de las inesperadas criaturas.
El director Alexandre Aja supo, a pesar de los convencionalismos del guión, construir una trama en la que no faltan escabrosas escenas, litros de sangre, cuerpos destrozados y continuos gritos de horror. Por momentos la historia no deja de lado cierto humor del tinte más negro, y así las aventuras de ese grupo de jóvenes que intentan salvar a sus amigos se dejan arrastrar por el nerviosismo de sus sádicas escenas y deberán enfrentar a esos peces que nunca se cansan de alimentarse con los que poco antes eran felices turistas.
Casi sin olvidar sus travesuras en la saga Volver al futuro , Christopher Lloyd se pone en la piel de un extravagante estudioso de la fauna marina, al que el grupo de rescatistas expondrá esa sucesión de terribles hechos. Elisabeth Shue, Adam Scott y Jerry O'Connell, por su parte, aportaron la necesaria convicción para ilustrar esta historia con final sin duda sorprendente.
Pirañas 3D
"Muy Mala"
"Creo que Richard Dreyfuss y Christopher Lloyd, todavìa se preguntan cual fue el motivo de su participación en este filme.
Lenta, aburrida, las escenas gore malas per se y el toque humorístico del pene 3D de Jerry O'Connell completamente ridículo.
Pelìcula para ver un Domingo por la tarde, alternando el Fùtbol y el mate, sin pausar el filme por supuesto.
"